Cuando un estudio de arquitectura o ingeniería empieza a crecer, cada nuevo reto se resuelve incorporando una herramienta más: un Excel para controlar las horas, un programa de contabilidad, una aplicación para gestionar tareas, un CRM para los contactos; y así un largo etcétera. Y, poco a poco, el estudio deja de tener un problema de gestión para tener un problema de dispersión. Falta conexión porque las diferentes herramientas no hablan entre ellas.
Y esta dispersión genera muchas pequeñas pérdidas de tiempo: buscar un plano porque no recuerdas dónde se guardó, preguntar a un compañero si el cliente ya aprobó una modificación, actualizar un presupuesto o unos datos en varios documentos diferentes… Esto, a final de mes, son muchas horas dedicadas únicamente a mover información de un sitio a otro.
Y aquí entra en valor un sistema de gestión integral donde todo queda organizado y relacionado: la documentación del proyecto, las tareas del equipo, la planificación, las horas imputadas, los costes, la facturación, los cobros, la rentabilidad, etc.
Por ejemplo, con Avant Manager, puedes consultar rápidamente toda la información vinculada a un proyecto: desde las tareas que se están desarrollando y en qué punto se encuentran, hasta las horas dedicadas, la documentación y e-mails asociados, las tareas pendientes, las facturas emitidas, o el margen de beneficio. Todo a un solo clic y en tiempo real.
La verdadera transformación digital consiste en eliminar pasos innecesarios. Un sistema integral especializado en tu sector hace que el equipo deje de perder tiempo buscando información o duplicando tareas y se centre en los procesos que aportan valor a tu compañía.




